martes, 17 de septiembre de 2013

La lectura, un tesoro

Mi recorrido por el mundo de la lectura es más breve de lo que realmente me gustaría, puesto que es una actividad que me agrada, pero por falta de tiempo y, si soy sincera, por un mayor interés por otras actividades, es algo que he abandonado, junto a las visitas a la biblioteca, acudiendo a ella únicamente en busca de algún libro necesario para trabajos, buscar información, etc.
Los libros que he leído normalmente han sido, sobre todo, aquellos que he necesitado leer en el ámbito académico.

Las lecturas que he realizado tanto en el colegio como en el instituto no las recuerdo con exactitud, -¿Puede ser por el interés que despertaban en mí...?-.
Es muy probable que muchas de estas lecturas me gustasen, pero sí que puedo decir que todas ellas eran lecturas obligatorias -sin tener ni voz ni voto en la elección de las mismas- con un objetivo muy claro: superar exámenes escritos sobre el contenido de los libros, pero nunca disfrutar de la lectura.

Por otro lado, sí que recuerdo algunas lecturas -obligatorias de nuevo por supuesto- que realicé en la etapa de bachillerato. Entre ellas, se encuentran Notes finals (Borràs i Castanyer, 2000),  Luces de bohemia (Ramón del Valle-Inclán, 1999), Lazarillo de Tormes, La casa de los espíritus (Isabel Allende, 1982) o La isla del tesoro (Robert Louise Stevenson, 2006) siendo de estos dos últimos de los que mejores recuerdos tengo.

En mi etapa como universitaria, han predominado las lecturas en catalán, entre las que destacaría Aprendre i ensenyar a l'educació infantil (Eulàlia Bassedas Ballús, Teresa Huguet Comelles e Isabel Solé Gallart, 2010), Una imatge no val més que mil paraules (Jesus Tuson, 2001), o Multilingües des del bressol: Educar els fills en diverses llengües (Anna Solé Mena, 2009). Aunque no los haya leído por placer puedo decir que me han gustado y aportado bastantes conocimientos para mi formación como docente.

Como podéis ver, la historia se repite continuamente. Los profesores/as que he tenido han dejado en un segundo plano la importancia de inculcar el placer que supone leer, siendo más importante, los exámenes orales y escritos sobre los libros, o la entrega de resúmenes y reseñas sobre los mismos.

Dejando atrás los libros obligatorios, los últimos libros que he seleccionado yo misma con el objetivo de disfrutar de la lectura han sido los que componen la trilogía de Cincuenta sombras de Grey, de la autora E.L. James.

Respecto a mi lectura en Internet, esta se basa sobre todo en la búsqueda de información para realizar trabajos, aunque también suelo leer noticias y artículos que me interesen, y visito páginas de redes sociales y blogs dedicados a la etapa educativa de Educación Infantil.

Para finalizar, me gustaría decir que considero que es fundamental ofrecer a los niños y niñas espacios y momentos en los que puedan descubrir el placer que supone la lectura, y no tanto la obligación de leer libros que no despierten ningún interés en ellos ni les motive a dedicar tiempo a esta actividad.


Reflexionando un poco, considero que esto puede ser lo que me ha sucedido a mí, pero intentaré modificar mis hábitos lectores, ya que considero que los adultos que se encuentran en contacto con los niños y niñas, tanto docentes como familiares, deben ser un ejemplo a seguir para los más pequeños y, ofrecerles así, modelos lectores adecuados.




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